El desarrollo humano es el proceso de ampliación de las opciones de las personas. Para ampliar las opciones, es necesario expandir las capacidades y funciones humanas a través del desarrollo personal.
En todos los ámbitos de la vida es importante desarrollar este potencial “dormido” en nosotros, para poder disfrutar de una vida larga, saludable y creativa.
Estos objetivos, fundamentales para todos los seres humanos, nos permitirán aprovechar cada una de las oportunidades que nos brinda la vida; que de otro modo se nos harían inaccesibles.
Viéndolo de un modo mucho más amplio, las oportunidades esenciales que las personas valoran en gran medida van desde oportunidades políticas, económicas y sociales, para ser creativos y productivos hasta el goce y el respeto propio, alcanzar el sentido de pertenencia a una comunidad y su consecuente consideración hacia nosotros.
El concepto de desarrollo humano es holístico y sitúa a las personas en el centro de todos los aspectos del proceso de desarrollo.
Para el pensamiento chino clásico era esencial desarrollar la propia naturaleza humana como piedra fundamental en la construcción de una filosofía de vida, basada en el descubrimiento de los propios valores y el respeto de los valores ajenos.
Esta Capacidad de desarrollo personal era iniciada a través de las Artes Tradicionales Chinas, como la Escritura, la Pintura, la Música y sobre todo en las Artes Marciales, en las cuales se aprimoraba la Inteligencia Estratégica.


































